El expresidente de la Cámara Nacional de Industrias, Ibo Blazicevic, ha expresado su preocupación por la continuidad de los bloqueos de caminos y el uso de dinamita en las protestas sociales en Bolivia. Según Blazicevic, estas prácticas han generado daños significativos al país. Durante su intervención, destacó la urgencia de aprobar una ley antibloqueos que regule estas formas de presión, en un contexto donde la Comisión de Justicia Plural de la Asamblea Legislativa ha decidido postergar hasta febrero de 2026 el tratamiento de proyectos relacionados con los bloqueos.
Bloqueos como delito penal
Blazicevic mencionó que Bolivia es uno de los pocos países en la región donde los bloqueos por demandas sociales no están considerados como un delito penal. Este tipo de acciones ha resultado en decenas de muertes, cientos de heridos y pérdidas económicas significativas. En este sentido, planteó la necesidad de establecer sanciones penales para quienes utilicen violencia extrema durante las movilizaciones, como el uso de dinamita o armas de fuego.
Derecho a la libre circulación
El expresidente de la Cámara Nacional de Industrias enfatizó que el Estado debe garantizar el derecho a la libre circulación de la población, lo que incluye a ciudadanos, transportistas y productores del área rural. Afirmó que es urgente erradicar el bloqueo como un mecanismo de chantaje y presión política contra el Gobierno central y las autoridades subnacionales. Aunque reconoció el derecho a la protesta social, recalcó que esta debe ejercerse sin poner en riesgo la vida humana ni los derechos fundamentales.
Antecedentes de bloqueos
Como antecedentes, Blazicevic recordó que durante la pandemia de 2020, los bloqueos impidieron el traslado oportuno de oxígeno medicinal, lo que resultó en muertes que pudieron haberse evitado. También mencionó diversos conflictos sociales que se han registrado desde 2016, en los que se produjeron fallecimientos y heridos. Hizo referencia a los prolongados bloqueos que ocurrieron en 2019, 2022 y 2025, los cuales provocaron desabastecimiento y la paralización de actividades económicas.
Datos sobre paralización
De acuerdo con los datos citados por Blazicevic, entre 2019 y la actualidad, Bolivia ha acumulado alrededor de 160 días de paralización. Se han registrado más de 50 muertes vinculadas a conflictos sociales y más de 1,000 personas heridas. Las pérdidas económicas superan los 3,200 millones de dólares.
Conflictividad en América Latina
Finalmente, Blazicevic alertó que Bolivia encabeza los niveles de conflictividad en América Latina, debido a la cantidad, frecuencia e intensidad de las protestas. Añadió que el uso recurrente de petardos y dinamita genera temor en la población y ocasiona daños a la infraestructura urbana. Esto refuerza la necesidad de contar con una regulación clara y efectiva sobre estas prácticas.













