El cirujano Joël Le Scouarnec se enfrenta a un juicio en Vannes, Francia, por supuestos abusos sexuales y violaciones a 299 pacientes menores de edad entre 1989 y 2014. Este proceso judicial comenzó el lunes 24 de febrero de 2025 y examina las disfunciones en el sistema sanitario que permitieron al médico actuar durante más de 30 años sin ser apartado, a pesar de numerosas alertas sobre su conducta.
Varias asociaciones que defienden los derechos de los menores se manifestaron a las puertas del tribunal. El acusado, quien actualmente cumple prisión por otros casos de violación cometidos en su entorno familiar, llegó al juicio bajo estrictas medidas de seguridad y con una amplia escolta.
Morgane Guessant, portavoz del colectivo Solidaire 56, expresó su preocupación: «La mayoría de las violaciones escapan al castigo de la ley. Pedimos que se escuche y se crea a las víctimas y que las instituciones pongan los medios necesarios para que toda esta violencia, estos horrores, estas atrocidades acaben de una vez por todas».
El testimonio de una víctima
El padre de Mathis, quien se suicidó 14 años después de haber sido víctima del médico a los 10 años, compartió su dolor: «Yo solo quiero que (Le Scouarnec) reconozca lo que ha hecho y que pague por ello». Este caso ha captado una gran atención mediática en Francia, con casi 500 periodistas acreditados para cubrir el juicio.

Posibles condenas y confesiones
El cirujano podría ser condenado a hasta 20 años de cárcel por varios delitos. Muchos de estos delitos han sido reconocidos por él mismo, mientras que otros han salido a la luz gracias a una investigación basada en los diarios donde registraba sus agresiones. En esos diarios, Le Scouarnec se describía como un «exhibicionista, voyeur, sádico, masoquista, escatológico, fetichista, pedófilo», y afirmaba «ser muy feliz» con todo ello.
Los diarios fueron hallados en 2017 durante un registro de su vivienda, tras la denuncia de una niña vecina. A pesar de haber sido condenado en 2005 a 4 meses de prisión exentos de cumplimiento por tenencia de material pedopornográfico en una investigación abierta por el FBI, continuó ejerciendo su profesión sin ser detenido.
Errores administrativos y modus operandi
Una serie de errores administrativos impidieron que aquella condena apareciera en su ficha penal cuando pasó de trabajar en un hospital privado a uno público en Bretaña. Su modus operandi incluía abusar de los menores en sus habitaciones, bajo la apariencia de revisiones médicas, y también en quirófanos mientras los pacientes estaban anestesiados.
Entre las víctimas que serán parte del juicio hay hombres, muchos de los cuales han reconocido sufrir secuelas psicológicas relacionadas con los abusos. De los 299 casos consignados, los instructores han calificado 111 como violación agravada y 189 como agresión sexual agravada. Se espera que el juicio dure 4 meses.