Luego del golpe de Estado en Birmania, la economía de ese país se encuentra “al borde” del colapso

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Manifestantes protestaron por el asesinato de civiles en Birmania / EFE

Luego del golpe de Estado en Birmania, la economía de ese país se encuentra “al borde” del colapso, en medio de la represión de la junta militar, posible guerra civil y un movimiento de desobediencia, los bancos pararon. Por otro lado, se prevé la caída del Producto Interno Bruto (PIB) hasta un 20 por ciento.

“Las tensiones en Birmania han aumentado significativamente en el mes de marzo, con el Ejército intensificando el uso de fuerza letal contra manifestantes y civiles. Creemos que la elevada inestabilidad social en el país paralizará todos los aspectos del PIB”, reportó este martes el portal de Fitch Solutions.

El Banco Mundial tampoco hizo el mes pasado un pronóstico esperanzador, habló de una contracción del 10 por ciento para 2021 respecto al crecimiento esperado.

“La economía de Birmania no es grande, pero ha tenido un buen desempeño en los últimos años. Entre 2011 y 2018, el PIB mantuvo un promedio de crecimiento real del 7 por ciento anual. La economía disfrutaba de un crecimiento saludable y un mayor bienestar”, señaló el analista jefe de Asia pacífico de Moody’s Analytics, Steve Cochrane a la agencia de noticias EFE.

Cochrane recalcó que debido a la pandemia por el coronavirus,  en el año 2020 se “desplomaron” las exportaciones, pero pese a esa situación, este año “se esperaba una buena recuperación”.

GOLPE DE ESTADO

Dos meses después del levantamiento militar del 1 de febrero que acabó con el Gobierno electo de Aung San Suu Kyi, a diario se registran protestas, huelgas de trabajadores y una violencia de las fuerzas de seguridad, situación que dejó más de 570 civiles muertos, lo que derivó en una “ola” de sanciones internacionales.

UNA MEDIDA QUE GENERÓ CONTROVERSIAS FUE EL BLOQUEO DE INTERNTET

La junta militar no repara en imponer medidas represivas como los asesinatos de civiles, la detención y torturas a disidentes, el bombardeo de zonas controladas por las guerrillas que apoyan a los manifestantes y el bloqueo de internet, lo que tiene también un impacto en la economía digital.

El movimiento de desobediencia civil ha conseguido además parar la “Administración” y varios sectores como el de la banca con el objetivo de hacer colapsar la economía, su principal arma de resistencia contra la junta militar.

CIERRE DE BANCOS

Desde el 1 de febrero se cerraron la mayoría de las sucursales bancarias, lo que impidió el pago de nóminas y las transacciones, además de haber hecho que los clientes retiren “en masa” efectivo de los bancos.

El consejero delegado de la concesionaria de automóviles y productos petroleros, Aung Thein Than, Aye Tun manifestó que la situación de los bancos es muy mala.

“No podemos retirar fondos ni pagar a nuestros empleados”, añadió.

Como este caso, varias empresas, instituciones y negocios se vieron afectados, por lo cual minimizaron su producción o incluso se derivó en el cierre definitivo de las mismas.

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