La exdiputada laborista israelí, Einat Wilf, considera que para Israel la guerra contra Hamás es «un infierno» y que, pese a que «ni la querían, ni la empezaron», lo que desean es «que acabe» y están «decididos a ganar».
En un encuentro organizado esta semana por el Centro Sefarad Israel en Madrid, institución dependiente del Ministerio de Exteriores de España, Wilf afirmó a EFE que el fin de la guerra pasa por el cumplimiento de cuatro condiciones.
Critica al Gobierno israelí y responsabilidades externas
La expolítica se mostró crítica con la decisión del Gobierno israelí de negociar un alto al fuego con Hamás y responsabilizó a las potencias occidentales y a la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina y en Oriente Próximo (UNRWA) por crear un problema permanente de refugiados con su intervención en la Franja de Gaza.
Influencia negativa del UNRWA
Según Wilf, la existencia de UNRWA legitima la ideología `desde el río hasta el mar`: un conocido eslogan político del nacionalismo palestino que perpetúa entre los gazatíes la idea errónea de que no tienen hogar en Gaza y deben liberar su territorio haciendo referencia a los territorios bajo control israelí.
Críticas a Netanyahu y su gestión
Wilf, quien fue diputada de la Knesset (el parlamento israelí) entre 2010 y 2013, criticó al actual primer ministro Benjamin Netanyahu por su gestión de la crisis provocada por los ataques del 7 de octubre. Cree que el gobierno de Netanyahu «no estuvo a la altura de las circunstancias» y que su extremismo e ilegitimidad son evidentes en su incapacidad para unir al pueblo.
Distanciamiento entre sociedad e gobierno
También destacó su inoperancia en materia de infraestructuras o gestión financiera y alertó sobre el distanciamiento existente entre la sociedad israelí y sus representantes, «el mayor que recuerdo».
En marzo de este año, tras una serie protestas encabezadas por la sociedad civil, Netanyahu frenó la reforma del poder judicial; algo que, según Wilf, hubiera supuesto una concentración excesiva del poder por parte del primer ministro. No obstante, advierte Wilf, el rechazo que los israelíes sienten hacia el actual gobierno no debe confundirse con un rechazo a la guerra contra Hamás.
«Los israelíes estamos plenamente decididos a ganar esta vez. No permitiremos que el 7 de octubre se repita», concluyó.
Fuente: EFE