El Gobierno de Bolivia anunció el 2 de abril el envío de ayuda humanitaria por vía fluvial a comunidades indígenas en la región amazónica de Beni. Estas comunidades han sido gravemente afectadas por lluvias e inundaciones que han causado 53 fallecimientos en el país desde noviembre del año pasado. La Armada Boliviana está trabajando en la adecuación de un barco hospital que podrá transportar hasta 40 toneladas de asistencia a estas comunidades.
El viceministro de Defensa Civil, Juan Carlos Calvimontes, explicó que uno de los principales pedidos de los alcaldes de Beni es la movilización de ayuda humanitaria, especialmente para los pueblos indígenas de esa región. «Llegar hasta los pueblos indígenas por vía terrestre y aérea es imposible. No existen aeropuertos en las comunidades», indicó Calvimontes.
Se estima que el barco zarpante estará listo para llegar a las comunidades antes del 15 de abril de 2025. Según Calvimontes, los gobiernos municipales de Beni también han solicitado maquinaria para habilitar los caminos que han sido afectados por las inundaciones, con el fin de «garantizar el acceso a sus centros productivos», lo cual ya ha sido autorizado.
Impacto en las familias
Preliminarmente, se reporta que 12.492 familias están entre las afectadas y damnificadas en la región amazónica, que tiene una vocación productiva ganadera y es una de las principales proveedoras de carne de res en el país. En los últimos días, los ganaderos se han visto obligados a mover a sus reses en barcazas hacia tierras más altas y enfrentan dificultades para alimentarlas debido a que las tierras de pastoreo están inundadas.
La temporada de lluvias ha dejado hasta el momento 53 personas fallecidas, diez desaparecidos y 540.455 familias, entre damnificadas y afectadas. Las familias damnificadas son aquellas que sufren directamente el impacto del evento adverso, mientras que los afectados lo padecen de manera indirecta.
Afectaciones en el país
Las afectaciones se han presentado en los nueve departamentos y han alcanzado a 225 municipios. Hasta ahora, se han evacuado 87 familias. También se han registrado 3.411 viviendas afectadas y 1.147 que han sido «completamente destruidas». El ministro de Desarrollo Rural y Tierras, Yamil Flores, precisó que se han reportado daños en más de 106.000 hectáreas de cultivos agrícolas, y más de 182.000 productores agropecuarios están afectados por las lluvias e inundaciones.
Cooperación internacional
El Gobierno está gestionando la llegada de cooperación internacional tras declarar hace una semana la «emergencia nacional» debido a las lluvias en el país. Se ha solicitado al Legislativo nacional que agilice la aprobación de varios créditos externos para ayudar en esta emergencia nacional, como el crédito otorgado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por 250 millones de dólares para la atención de desastres y otro crédito por 100 millones de la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA).