Estados Unidos impuso sanciones el 31 de marzo de 2025 al jefe de la policía de Hong Kong, Raymond Siu Chak-yee, y a otros 5 altos funcionarios debido a su participación en la represión de las libertades civiles en la ciudad. El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que estas medidas buscan responsabilizar a quienes privan a los habitantes de Hong Kong de sus derechos.
Las sanciones están dirigidas contra el comisario de policía, Raymond Siu Chak-yee, y el secretario de Justicia de la ciudad, Paul Lam. Estas acciones congelan los activos de estas personas en Estados Unidos y prohíben realizar transacciones financieras con ellas. Se aplican en virtud de una ley que defiende la democracia en Hong Kong.
Reacción del gobierno de Hong Kong
El gobierno de la ciudad china expresó el 1 de abril de 2025 su condena por la inclusión de sus altos cargos policiales en la lista de sanciones. Calificó esta acción como un intento de intimidar a las autoridades relevantes que están a cargo de la seguridad nacional. El jefe del ejecutivo, John Lee, ya está sujeto a sanciones estadounidenses.
Intimidación a activistas
El Departamento de Estado destacó el papel de algunos funcionarios en los esfuerzos por «intimidar, silenciar y acosar a 19 activistas prodemocráticos» que han huido al extranjero. Entre ellos se encuentran un estadounidense y 4 residentes en Estados Unidos.
Contexto histórico
Reino Unido traspasó la soberanía de Hong Kong a China en 1997. Pekín impuso una ley de seguridad nacional en 2020, la cual fue promulgada un año después de protestas prodemocráticas multitudinarias y, en ocasiones, violentas.