Camila Velazco, la joven que pone en alto el nombre de Bolivia

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Camila Velazco Landeau, la boliviana de 29 años es parte del equipo de la Agencia Espacial Francesa que construyó la SuperCam que lleva el Perseverance, robot de la NASA que tiene la misión de indagar si en Marte existió alguna vez vida, lo que haría tambalear la idea de ser los únicos seres vivientes de nuestro sistema solar.

Minutos de gran expectativa se vivieron en la Tierra, el jueves 18 de febrero, con el amartizaje del rover Perseverance, para el equipo que colaboró con la construcción de este robot, esos minutos fueron interminables, sobre todo los “siete minutos de terror”, como se conoce a la maniobra ultrapeligrosa que precedió al amartizaje.

“Fueron siete minutos de terror realmente que se sienten como una eternidad, mientras el corazón late demasiado fuerte y, a la vez, uno ya no respira”, expresó Camila Velazco, desde Francia a Página Siete.

Cuando el robot ingresó a la atmósfera marciana se convirtió en un bola de fuego que volaba aproximadamente a 20.000 kilómetros por hora, mientras que su escudo térmico se calentaba hasta los 1.300 grados centígrados, según reportó la NASA.

“Es una sensación fantástica. Me hace sentir orgullo, pero también mucha humildad, ya que considero que tuve mucha suerte de ser parte de esta aventura”, expresó la joven científica que nació en La Paz y es una de las primeras ingenieros espaciales que tiene Bolivia.

Camila Velazco relató su anécdota al ser parte de un importante proyecto espacial. “No sé si volveré a sentir ese estrés inmenso que me hacía temblar, o la dicha y alivio inmensos al saber que todo salió bien; pero pienso que siempre me acordaré del momento de íntima y profunda felicidad que viví al compartirlo con mi familia, pese a la distancia”.

Velazco también es una gran deportista, aficionada al deporte extremo. En el colegio jugaba fútbol, en la universidad practicó el rugby femenino. Actualmente tiene una licencia de paracaidista, practica la escalada libre de montañas y fisiculturismo; hace tres años se casó con un ingeniero aeroespacial.

/MDCB