El Ministerio de Economía informó este lunes que enero ha cerrado con un superávit fiscal de 2.300 millones de bolivianos, lo que representa el 0.5% del Producto Interno Bruto (PIB).
El ministro Gabriel Espinoza destacó este logro, considerando que en enero del año pasado se registró un déficit fiscal de 663 millones de bolivianos.
Espinoza explicó que el superávit es resultado de la política fiscal implementada, la estabilización de precios en los combustibles y el ahorro del Gobierno.
Contexto del superávit
El ministro contextualizó que en 2024 se tuvo un pequeño superávit, ya que el Gobierno de ese entonces forzó adelantos de impuestos a algunas empresas. Sin embargo, sin esa excepción, “no habíamos visto un enero superavitario en mucho, mucho tiempo, más de esta magnitud”.
Espinoza afirmó que incluso las perspectivas más optimistas sobre la gestión macroeconómica están siendo superadas.
Factores del superávit
El superávit de enero se logró gracias a la reducción de una buena parte de los gastos dispendiosos de la Unidad de Proyectos Especiales (UPRE), el nuevo precio de los combustibles y la política del Gobierno de limitar los gastos a solo lo sumamente necesario.
El ministro anticipó que, si se continúa en esta línea, en febrero también se tendrá un superávit. Para marzo y abril se espera un escenario similar debido a las liquidaciones de impuestos.
Perspectivas fiscales
“Muy probablemente, la primera mitad del año, por lo menos el primer tercio del año, tendremos un año superavitario en términos fiscales. Esto va en línea con lo que nosotros habíamos propuesto: reducción del gasto, reducción de la planilla estatal y del gasto dispendioso”, agregó Espinoza.
Reformulación del presupuesto
El Gobierno ya ha anunciado su intención de reformular el presupuesto para reducir el déficit fiscal en un tercio este año. La administración anterior había calculado un déficit de más del 10%.
