Un oficial del Ejército de Bolivia, cuya identidad aún no ha sido revelada, murió la madrugada de este martes tras ser emboscado por un grupo de contrabandistas en la localidad de Lloko Lloko, en la carretera que conduce a Desaguadero, cerca de la frontera con Perú.
El teniente formaba parte de una patrulla del Comando Estratégico Operacional de Lucha Contra el Contrabando (CEO-LCC) que realizaba controles en la ruta, conocida por ser un corredor clave para el tráfico ilegal de mercancías.
Según los reportes preliminares, la patrulla militar fue atacada con objetos contundentes por un grupo de contrabandistas que buscaban evadir la intervención. El cuerpo del teniente fue encontrado en la carretera, y tanto él como su uniforme presentaban signos evidentes de violencia.
El vehículo de la patrulla anticontrabando también sufrió daños de consideración, lo que confirma la magnitud y la violencia del ataque perpetrado por los contrabandistas para asegurar el paso de sus mercancías.
La Policía Boliviana ha llegado al lugar de los hechos, que se encuentra en una zona de alta sensibilidad y conflicto debido a las constantes pugnas entre militares y las redes de contrabando. La fuerza del orden ha activado de inmediato las investigaciones para identificar y capturar a los autores de este crimen.
El CEO-LCC es una entidad especializada que trabaja de forma constante en las zonas fronterizas, donde el contrabando de vehículos, insumos y mercancías es una actividad ilícita que mueve millones y a menudo resulta en enfrentamientos violentos.
Este suceso subraya el alto riesgo que enfrentan los efectivos militares y policiales bolivianos en la defensa de las fronteras, especialmente en la zona de Desaguadero, que históricamente ha sido un punto neurálgico para el contrabando con Perú.
