Los incendios forestales en Bolivia han alcanzado las viviendas en dos comunidades del municipio de Roboré, en la región oriental de Santa Cruz. Como resultado, 48 personas fueron evacuadas y trasladadas a un colegio que funciona como albergue.
Hasta el martes 6 de agosto, el fuego consumía flora y fauna en los alrededores de las comunidades de San Antonio Viejo y San Antonio Nuevo. Sin embargo, el miércoles 7 de agosto las llamas llegaron a las viviendas, la mayoría construidas con madera y otros materiales, lo que obligó a las familias a evacuar llevando solo algunos objetos de urgencia.
“Se ha presentado una emergencia y se evacuaron a 48 personas que ahora están albergadas en el colegio Suazo, de Roboré”, informó Carlos Argota, responsable de la Unidad de Gestión de Riesgos (UGR) de la Gobernación de Santa Cruz.
Además, se reporta que hasta el jueves ya se han consumido 58.000 hectáreas por el fuego en el municipio de Roboré, ubicado al sureste de Santa Cruz, el departamento más poblado de Bolivia.
Evacuaciones y daños materiales
Entre las personas evacuadas, hay más de 10 niños que en las últimas horas permanecieron juntos en una de las aulas del colegio que les brinda refugio. Argota mencionó que algunas familias perdieron por completo sus viviendas, las cuales fueron consumidas por el fuego, mientras que otras lograron salvarse aunque con algunos daños significativos.
Algunas familias solicitaron regresar a sus comunidades para rescatar algunos objetos y documentos de sus hogares, pero las autoridades de la Gobernación adelantaron que actualmente se está realizando una evaluación en ambas poblaciones para garantizar la seguridad de las personas si deciden regresar.
Rescate de animales silvestres
Un equipo de especialistas en biodiversidad de la Gobernación cruceña logró rescatar con vida a varios animales silvestres que se encontraban en peligro debido a los incendios forestales en Roboré.
Problema recurrente y causas
Los incendios son un problema recurrente en Bolivia. En 2019, el fuego arrasó más de 5 millones de hectáreas en el país, lo que se consideró uno de los desastres ecológicos más graves de la última década.
Estos incendios se atribuyen en muchos casos a los llamados “chaqueos”, que son quemas controladas practicadas en las zonas agrícolas para preparar la tierra para la siembra o el pastoreo.
Reducción de focos de calor
Las lluvias que cayeron durante el fin de semana en el oriente de Bolivia permitieron reducir los focos de calor de 23.748 a 16.499, según informó el domingo el viceministro de Defensa Civil, Juan Carlos Calvimontes.
La mayoría de los focos de calor se concentran en Santa Cruz (12.348) y en la región amazónica de Beni (4.014).
Fuente: EFE
