El Gobierno de Hungría anunció este jueves 3 de abril de 2025 su decisión de retirarse de la Corte Penal Internacional (CPI). Esta información fue compartida por el ministro de Gobernación, Gergely Gulyás, a través de un mensaje en Facebook. La decisión llega tras la visita del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, a Budapest, en un contexto marcado por una orden de arresto emitida por la CPI en noviembre de 2024.
El Ejecutivo húngaro iniciará el procedimiento «de conformidad con el marco jurídico constitucional e internacional», explicó el ministro. Gulyás también mencionó que, aunque la CPI era «una iniciativa respetable», lo que se ha observado recientemente, especialmente en relación a la acusación contra Netanyahu, es que se ha convertido en un organismo político.
Visita de Netanyahu
La llegada de Netanyahu a Budapest representa su primera visita a un Estado que es parte del Estatuto de Roma desde que la CPI emitió una orden de arresto en su contra por presuntos crímenes de guerra y lesa humanidad en la Franja de Gaza. El Gobierno húngaro ha reiterado que no tiene intención de ejecutar la orden de detención, argumentando que las decisiones de la CPI «no están reconocidas» en el código penal de Hungría.
Historia de Hungría con la CPI
Hungría firmó el Estatuto de Roma en 1999 y lo ratificó en 2001, durante el primer mandato de Orbán como primer ministro. Sin embargo, el país no ha incorporado en su código penal las disposiciones de la CPI. En febrero de 2025, Hungría ya había indicado que reconsideraría su cooperación con la CPI, poco después de que el presidente de EE.UU., Donald Trump, anunciara sanciones contra el tribunal.
Críticas a la CPI
El ministro de Exteriores húngaro, Péter Szijjártó, declaró que la CPI «se ha convertido recientemente en una herramienta política tendenciosa y ha desacreditado a todo el sistema jurídico internacional». Hasta la fecha, solo 2 países han abandonado la CPI: Burundi en 2017 y Filipinas en 2019.
Implicaciones para la Unión Europea
Fundada en 2002, la Corte Penal Internacional cuenta actualmente con 125 Estados miembros y tiene como mandato juzgar los crímenes más graves, como genocidio, crímenes de guerra y lesa humanidad, cuando los Estados no están dispuestos o no pueden hacerlo por sí mismos. Con esta decisión, Hungría se convierte en el primer país de la Unión Europea en iniciar un proceso de salida del tribunal internacional, lo que refleja un distanciamiento respecto a los consensos del bloque comunitario.