Un equipo de la Universidad de Edimburgo ha realizado un descubrimiento fascinante al identificar 131 huellas de dinosaurios en Prince Charles’s Point, ubicado en la isla escocesa de Skye. Este hallazgo revela que tanto especies carnívoras como herbívoras compartieron lagunas de agua dulce hace 167 millones de años, durante el Jurásico Medio.
El anuncio de este hallazgo se hizo el miércoles 2 de abril de 2025, y convierte a este enclave en uno de los yacimientos de huellas de dinosaurios más grandes y raros de Escocia. Las pisadas encontradas incluyen megalosaurios carnívoros, que son parientes del famoso Tyrannosaurus rex. Los investigadores explicaron que las huellas indican que estos dinosaurios pasaban tiempo juntos alrededor de las lagunas.
Huellas de diferentes especies
El sitio también presenta grandes huellas «planas y circulares» de saurópodos herbívoros, que tienen un tamaño estimado de dos a tres veces mayor que el de un elefante. Además, se han encontrado pisadas de megalosaurios que son del tamaño de un todoterreno. El análisis de estas huellas sugiere que los dinosaurios se movían en diferentes direcciones a lo largo de las orillas, lo que aporta nuevas pistas sobre su comportamiento y sus preferencias ambientales.
Preferencias de hábitat
La investigadora principal del estudio, Tone Blakesley, comentó: «En Skye, estos dinosaurios claramente preferían entornos lagunares poco profundos en lugar de marismas expuestas subaéreas». Las tres primeras huellas fueron descubiertas hace cinco años por un estudiante durante una visita a la costa. Desde entonces, el yacimiento se ha expandido y se ha convertido en uno de los más extensos de Escocia.
Un vínculo histórico
Steve Brusatte, paleontólogo de la Universidad de Edimburgo, destacó la importancia del lugar: «Prince Charles’s Point es un sitio donde la historia y la prehistoria escocesas se entrelazan. Es asombroso pensar que, cuando Bonnie Prince Charlie (Carlos Eduardo Estuardo) huía por estas costas, tal vez corría sobre las huellas de los dinosaurios».
Investigación y tecnología
La investigación fue publicada en la revista científica PLOS One y recibió financiamiento de Leverhulme Trust y la National Geographic Society. Para llevar a cabo el estudio, el equipo utilizó drones y software especializado para reconstruir modelos digitales en 3D mediante un método conocido como fotogrametría.