El Carnaval de Oruro reafirma la identidad y fortalece la diversidad cultural de Bolivia. Este martes 25 de febrero, la ministra de Relaciones Exteriores, Celinda Sosa, destacó este aspecto durante el acto que conmemora el vigésimo cuarto aniversario de su declaración como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad.
Este reconocimiento, otorgado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), no solo resalta el valor artístico del carnaval, sino también su papel crucial en la preservación de la identidad y la memoria histórica del pueblo boliviano.
Ceremonia en la Cancillería
La ceremonia se llevó a cabo en las instalaciones de la Cancillería, en el marco del Bicentenario de Bolivia. Contó con la participación de autoridades nacionales, el Cuerpo Diplomático acreditado en el país y representantes de la Asociación de Conjuntos del Folklore de Oruro (ACFO). Todos ellos destacaron la importancia del Carnaval de Oruro como símbolo de identidad y memoria histórica del pueblo boliviano.
“El Carnaval de Oruro se transforma en un escenario de la diplomacia cultural. Desde la voz propositiva del Sur global reafirmamos nuestra identidad y subrayamos el valor estratégico de la diversidad en la configuración de un orden internacional más justo y más plural”, afirmó Sosa, según una nota de prensa de Relaciones Exteriores.
Raíces y expresiones culturales
El Carnaval de Oruro, que tiene raíces prehispánicas, es una de las expresiones culturales más representativas de Bolivia. Cada año, reúne a más de 50.000 danzantes y 20.000 músicos que recorren 4 kilómetros durante 20 horas ininterrumpidas, dando vida a 20 danzas tradicionales, entre las que se encuentran la Diablada, Morenada y Tinkus.
Su origen se remonta a los antiguos Urus, quienes consideraban a Oruro un centro ceremonial sagrado donde se realizaban rituales en honor a la Pachamama y a las deidades andinas.
Impacto económico y cultural
Además de su profundo valor cultural y espiritual, el Carnaval de Oruro genera un impacto económico significativo. Beneficia a miles de artesanos, bordadores, mascareros, músicos y coreógrafos, quienes transmiten su arte de generación en generación.
En este sentido, la Canciller boliviana resaltó la necesidad de fortalecer la salvaguarda, promoción y gestión sostenible del Carnaval de Oruro, asegurando la participación de las comunidades locales en su preservación.
Celebración global del carnaval
Bolivianos en diferentes partes del mundo celebran con orgullo esta festividad, llevando sus danzas y tradiciones más allá de las fronteras nacionales. A través de su música, vestimenta y simbolismo, mantienen viva la memoria de los ancestros y proyectan la cultura boliviana a nivel internacional.
Por su parte, el Presidente Luis Arce, mediante sus redes sociales, expresó que la Diablada «no solo es un espectáculo visual deslumbrante, con sus coloridos trajes y máscaras impresionantes, sino que también es un reflejo profundo de nuestra rica cultura e historia».