Un atropello masivo ha dejado 30 personas heridas, algunas de gravedad, durante una protesta sindical en Múnich este jueves. El presunto autor del ataque es un joven afgano de 24 años que solicitó asilo y ha sido detenido por la Policía local tras embestir a los manifestantes en la intersección de Dachauerstrasse y Seidelstrasse.
El vehículo se acercó a la manifestación por la parte trasera, adelantó a los coches de la policía que la escoltaban y embistió contra el final de la marcha. La Policía ha indicado que tuvo que disparar contra el vehículo para detener su avance. Según las autoridades, el arrestado tenía antecedentes policiales relacionados con delitos menores, que incluían estupefacientes y hurtos.
Reacciones de las autoridades
El alcalde de la ciudad, Dieter Reiter, ha señalado que hay niños entre los heridos. «Estoy profundamente conmocionado», ha añadido. Posteriormente, el primer ministro de Baviera, Markus Söder, ha recalcado que «se sospecha que se trata de un ataque» y ha manifestado que el suceso «demuestra que hay que cambiar algo en Alemania, y rápidamente».
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Intervención policial y emergencia
La Policía ha pedido a la ciudadanía no acercarse al lugar para facilitar las labores de los servicios de emergencia. De acuerdo con el medio bávaro Bayerische Rundfunk, el automóvil ha atropellado a personas que se manifestaban en el marco de una huelga convocada por el sindicato Verdi. Al parecer, unas 2,500 personas se habían registrado para participar en la marcha.
Apoyo del gobierno alemán
El canciller de Alemania, Olaf Scholz, ha trasladado su apoyo a los 30 heridos de este atropello, catalogándolo como un «terrible atentado». Ha anunciado medidas contundentes contra el acusado y ha pedido su expulsión del país, así como que responda ante la Justicia sin ningún tipo de indulgencia.